Top 5: Playas que debes visitar en Costa brava - Club Costa Brava
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Top 5: Playas que debes visitar en Costa brava

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Top 5: Playas que debes visitar en Costa brava

Pocos territorios pueden compararse a la Costa Brava en cuanto a lugares de baño idílicos al alcance de la mano. En la costa gerundense encontramos playas sorprendentemente vírgenes, otras que equilibran delicadamente urbanismo y paisaje y muchas muy populares pero nunca tan masificadas como para no poder plantas la toalla. Escoged una u otra de nuestra lista según los vientos, si vais con niños o la distancia a pie para llegar hasta ella. A partir de aquí, solo nos falta decir que vigiléis con el sol.

Cala Treumal

Playa de Treumal

Si alguna vez tenéis que recomendar una playa de la Costa Brava a algún residente en el Maresme, Barcelona y la Cataluña interior, proponemos ésta como recurso más a mano. Pero no la ponemos solo para usarla en caso de urgencia, sino porque Treumal es una maravilla que se extiende a lo largo de 400 metros a los pies de un paraje protegido, Pinya de Rosa, donde hay un sorprendente jardín botánico lleno de cactus. En verano cuenta con chiringuito, aparcamiento vigilado y alquiler de hamacas y durante el resto del año es un lugar tranquilo donde se escucha cantar a los pájaros que habitan el jardín botánico y se organizan encuentros de yoga. Y todo esto sin ser, tampoco, el fin del mundo: está a cinco minutos en coche del centro y hay casas cerca, pero son de lujo y la mayoría no hacen daño a la vista.

Cala de Santa Cristina

Playa de Santa Cristina

Es prima hermana de Treumal: las separan pocas calas, pero todo un mundo de diferencia. En Santa Cristina, el “desarrollismo” estuvo a punto de causar estragos a mediados del siglo pasado. Pero finalmente la razón y la estima del pueblo de Lloret por este paraje donde se alza la ermita de la patrona local triunfó en forma de frágil equilibrio entre unos equipamientos turísticos que lamen la costa, junto al mar, y una masa de pinos intensamente verde que consigue dotar el flanco sur, donde hay una vieja casa de pescadores, de un decidido carácter salvaje. El pintor Joaquin Sorolla inmortalizó la luz, los verdes y los azules de Santa Cristina en uno de sus cuadros más rabiosamente mediterráneos. Es ideal para lucir grandes gafas de sol al estilo de estrella de cine.

Es Codolar

Es Codolar

Esta cala, milagrosamente preservada, ha tenido muchas vidas. Ha sido puerto seguro a cobijo de la tramontana y el levante, y también el sueño –o la pesadilla, para quienes estaban en contra– de especuladores que querían convertirla en puerto deportivo. En pocos lugares de la costa es tan visible la huella de la historia como en esta pequeña playa de guijarros de unos 80 metros de largo, encajada a los pies de una de las torres de vigía del recinto medieval de la Vila Vella de Tossa de Mar, en la falda de un acantilado que se desploma unos 50 metros. En verano vale la pena ir pronto y marcharse a mediodía, cuando el sol está en lo más alto y aprieta. Como para llegar hay que cruzar el recinto amurallado y bajar un buen tramo de escaleras, las familias a menudo ni se plantean el ir y las mañana de agosto se convierte en uno de los sitios favoritos de la juventud local y visitante. Las barquitas de pescadores, que le acaban de dar el toque ideal, no son atrezzo aunque lo parezcan, sino propiedad de algunos viejos lobos de mar que todavía salen de madrugada a tirar el anzuelo.

Cala del senyor Ramon

Cala del senyor Ramon

La Cala del Senyor Ramon es la playa nudista por excelencia del Baix Empordà. Una generosa franja de arena gruesa se vierte en un mar totalmente abierto a levante y dos paréntesis de roca la cierran al norte y al sur, como para preservar la intimidad de los bañistas. De hecho, la Cala del Senyor Ramon solo es accesible desde el mar y desde un camino que salva un desnivel de cientos de metros a través de una finca privada y acaba en una explanada cerca de la playa donde os cobrarán 6 euros por aparcar. Podéis dejar el coche gratis arriba del todo, pero la vuelta, después de una mañana de sol, es garantía de lipotimia. Conectada en el mundo solo por la tortuosa carretera de Tossa a Sant Feliu de Guíxols, es la típica playa ideal para llevarse el bocadillo y la nevera y disfrutar todo el día bañándose, haciendo snorkel y jugar a detectar mirones con prismáticos escondidos en el bosque cercano.ADVERTISING

Platja de Sant Pol

Sant Pol

Esta maravillosa bahía en las afueras de Sant Feliu de Guíxols es la playa de la infancia de muchos de nosotros. Asaltada por el ladrillo en los últimos 30 años, le queda todavía mucha belleza: las casas de los indianos en primera línea, el elegante recinto de S’Agaró Vell, el suntuoso Hostal de la Gavina dando la entrada a uno de los tramos más espectaculares del Camí de Ronda. El resultado es una cómoda playa urbana con un apagado, muy controlado, toque silvestre, sobre todo en las rocas y en las calas situadas en el extremo sur. Por las noches, todavía se encuentra el encanto de la Costa Brava más elegante, con las familias extranjeras paseando arreglados 

Existen una gran variedad de playas a lo largo de la costa, si estas corto de tiempo, no puedes perderte estas 5.



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